La fibra es la porción de los hidratos de carbono que nuestro organismo no puede digerir, porque tiene una estructura que nuestras enzimas digestivas no son capaces de romper. Existen dos tipos de fibra:- La fibra soluble: regula los niveles de colesterol, el tránsito intestinal y hace que los hidratos de carbono sean absorbidos muy lentamente en el intestino delgado, lo que evita subidas bruscas del nivel de glucosa en la sangre (que se encuentra en legumbres, avena, frutas y verduras).
- La fibra insoluble: tiene un efecto laxante, porque aumenta el volumen de las deposiciones. Ayuda a los demás alimentos a pasar a través del intestino y hace más fácil la evacuación (que se encuentra en cereales integrales, salvado de trigo, frutas y verduras).
Se recomienda consumir entre 20 y 35 gramos diarios de fibra. Por lo tanto, se deben consumir por lo menos cinco porciones de frutas y verduras al día, junto a la ingesta semanal de legumbres y el consumo diario de pan, cereales, harinas y arroz integrales
La cantidad de fibra depende de la porción y del tipo de verdura, fruta o cereal que uno coma.
Como referencia:
- Papa con cáscara: 5 gramos
- Papa sin cascara: 2 gramos
- Pera con cáscara: 4,5 gramos
- Manzana con cáscara: 2,8 gramos
- Porotos (media taza): 6 gramos
Estudios internacionales han demostrado que podría ser beneficiosa para prevenir el cáncer de colon, enfermedad que cada año termina con la vida de más de mil chilenos. La fibra permite diluir los alimentos. De esta manera, reduce el contacto entre la pared del colon y los desechos de los alimentos, potencialmente tóxicos.
